En la línea de packaging Superblocks nos propusimos contar una historia apasionante en cada envase, con la misma fantasía con la que los niños juegan e imaginan todo tipo de aventuras mientras crean su banda sonora de risas y onomatopeyas.
Para ello desarrollamos ilustraciones de los productos en las que los personajes se integran en diferentes escenarios protagonizando carreras trepidantes y persecuciones imposibles a lo largo de las caras de las cajas.